12.1.13

Montones de palabras.

Un montón de recuerdos. Un montón de sueños. Un montón de planes. Un montón de cosas vividas y un montón más grande de cosas por vivir. Un montón de ideas, un montón de esperanza, un montón de ilusión y sobre todo, un montón de miedo a lo que vendrá. La vida se compone de un montón de cosas diferentes. Un montón de días, un montón de años, un montón de gente que te rodeará en cada uno de los momentos. Montones y montones de cosas... Pero siempre que al lado de esos montones hayan enormes montañas de sonrisas, merecerán la pena.  


23.12.12

Un recuerdo especial.

¿Te acuerdas cuando escribiste la última entrada? ¿Recuerdas el miedo que tenías, los nervios y la ilusión por marchar? ¿Recuerdas acaso, cómo imaginabas que sería todo en aquel lugar inimaginado? Puede que esos detalles sean cosas que nunca puedas olvidar. El sentimiento de antes, y ahora, el sentimiento de después. Ambos inolvidables. Ambos únicos. Ambos especiales. 
Como siempre, lo ocurrido superó con creces a lo soñado. Lo vivido ha sido más que un sueño. Ha sido una familia, una ventana, una torre, una habitación, la 108. Una vecina enfrente, la otra arriba. Una universidad, con su cocina y sus aulas de música e informatica. Unas cámaras prestadas. Un Per Johan, Un Arne y un Geir, un matpakke, un Oserod Skole, un Jeppe. Ha sido un puente elevadizo, unas maletas hundidas en la nieve, un baño en un fiordo, un viaje a Bergen. Ha sido una Polandia, un Ouh yea, un Finally i'm twenty. Una sonrisa, no, una no, miles. Una vista larga de jorge, una expres, una de mi madre, una preparación de sorpresas, un ensayo de baile, un examen de galletas y canciones. Un hvem kan seile, unas cuantas fiestas, un cabin trip, un Verdens Ende, una amistad increible, unos sentimientos compartidos, un tonsberg, un horten, un ollebaken, un bakkenteigen y por supuesto un KALDNES. Un nunca os olvidaré, un segundo hogar, un pronto volveré. Un sueño hecho realidad. Una sonrisa al recordarlo todo.

30.6.12

Ya está ahí!

30 de Junio. Un mes y 17 días para emprender mi viaje. Para empezar aquello por lo que empecé a soñar hace menos de un año. Parece mentira que en tan poco tiempo pudiese tomar una decisión que durante toda mi vida ni siquiera me había planteado.

Emprenderé un viaje rumbo a Noruega, el país con el que mi madre sueña desde que la conozco, y probablemente desde mucho antes. Me voy, enfrentándome por primera vez a la independencia de una forma bastante más complicada de lo habitual. Me enfrento a la vida en otro idioma, en otro clima y, sobre todo, con personas muy diferentes a las que tengo aquí. Me enfrento a mí misma, a mis miedos y a mis retos personales. Me enfrento a algo que por ahora tiene un aspecto confuso en mi cabeza. Muchísima ilusión y al mismo tiempo, muchísimo miedo. 

Algo que para muchos es un sueño de hace años y que a mí me trasmitieron unas personas a las que parece que conozca desde siempre aunque no sea así. Una aventura que iba a vivir con ellas pero que, por alguna razón, ha surgido de otro modo. Tal vez me venga mejor hacer esto sola, a pesar del miedo que me entró al enterarme. 

Si hace unos años o incluso meses, me hubiesen dicho que en menos de dos meses estaría donde estaré no me lo habría creído. Pero hoy puedo estar orgullosa de mi decisión, feliz por haber conocido a personas que me animarían en esto y, sobre todo, por el apoyo que todos los que me rodean me han dado con mi decisión.

Así que ahora ya no puedo decir que el año que viene me iré, sino más bien que el mes que viene estaré terminando de hacer la maleta. Una maleta que me acompañará durante cuatro meses por Tonsberg.






10.6.12

Gritar

Nervios. Miedo. Ilusión. Confusión. Reflexión. Dudas. Melancolía. Ganas. Esfuerzo. Dificultades... Más miedo. Más dudas. Más nervios. Y por un momento, más ganas, que pronto se convierten en enormes dudas que implican todavía más miedo.
Todo cambio es rechazado al principio, sin embargo poco a poco se va aceptando hasta que llega un momento en que llega a convertirse en ilusión, entonces está todo hecho.
Pero el camino es largo y no tiene porqué ser sencillo. 

Cuenta la leyenda que aquellos de quien a simple vista todo el mundo diría que son valientes, fuertes y capaces de lograr todo lo que se propongan, suelen decepcionar a sus amigos, conocidos o familiares. Lo que se percibe de nosotros es aquello que queremos mostrar al resto, sin embargo, quien tiene el valor de mostrarse cobarde, de mostrar sus miedos y sus errores abiertamente, es en el fondo el único capaz de demostrar algo al resto. La valentía está sobrevalorada.

"Los que aseguran que es imposible no deberían interrumpir a los que estamos intentándolo" 
Albert Einstein

8.6.12

Sólo piensa lo que quieres hacer y hazlo.

Puede que todo sea tan simple como eso. Nos complicamos la vida pensando cómo hacer las cosas, si haremos bien, si saldrá mal, qué hacer para que pueda salir todavía mejor. Evaluamos cada posibilidad, dándole vueltas y vueltas a cada idea. Pensamos incansablemente qué hacer con nuestras vidas y no nos damos cuenta de algo mucho más simple: Todo, absolutamente todo, puede depender de nosotros. Puede parecer que hagas lo que hagas tu vida va a seguir su curso normal, o que no podrás evitar los problemas o dificultades, pero lo que muchas veces no pensamos es que este curso depende mucho de lo que hagamos. Podemos conformarnos con lo que hay o intentar mejorarlo. Y, sobre todo la gravedad de cualquier cosa que pase sólo depende de la importancia que tú mismo le des. 

Pero podemos hablar mucho, pensar mucho, reflexionar mucho y decir a todo el mundo lo que nos gustaría hacer. Sin duda, hablando podemos conseguir todo. Pero lo verdaderamente necesario no es hablar, ni pensar, ni planear, ni explicar al mundo qué quieres hacer. Simplemente HAZLO. Eso será suficiente para demostrar lo que quieras. 

Sólo piensa lo que quieres hacer y hazlo. 


29.4.12

Lluvia de otoño

Miró la calle. Aquella calle donde empezó todo. Una parada de autobús empapada bajo la fría lluvia de otoño. El silencio, la lluvia produce ese fenómeno por aquí. La gente se esconde en casa al verla llegar. Todos menos ellos. Ellos tenían algo mejor que hacer, no podían cancelar aquello por unas simples gotas. Ni siquiera se lo plantearían. Los recuerdos inundaron su mente. Aquella parada. La lluvia. El frío. Los nervios. Aquel amigo con el que perdió la relación. La mano helada. El silencio. Las miradas. La inmensa felicidad de aquel momento. Los latidos incansables del corazón. Un beso. Una mirada que lo decía todo.

Su mente volvió al presente rápido. Aquella parada ahora cambiada de sitio. La marca en el suelo de su lugar original. La larga calle. El punto de encuentro durante tanto tiempo. Miró la calle y, después, le miró a él. El tiempo había pasado para ambos. Estaban más altos. Más guapos, ¿por qué negarlo?. Más relajados. Más felices. Más seguros. 
El sueño sólo está empezando todavía.

27.4.12

Indignación

Cuando las cosas van mal de poco sirve quejarse. Hay que cambiarlas, simplemente eso. Cada día que pasa entiendo más ese pensamiento de que los de magisterio son tontos. No porque sea cierto, sino porque como en todo, se generaliza. ¿Porqué mentir? No es una carrera difícil. No es difícil sacar buena nota. No... lo difícil es lo que va después, y sólo espero que muchos se queden en el camino.
Me avergüenza y me decepciona que la mayor parte de asignaturas consistan en hacer trabajos que se relacionan con la educación lo más mínimo, o trabajos sobre cosas que se estudian en la ESO.
Me indigna tener que estudiar unas matemáticas de nivel de primaria y que muchos ni las entiendan. Pero lo que más me indigna es que ni siquiera consiste en aprender a ENSEÑAR matemáticas. No... La función es aprender lo que se aprende durante toda la vida.
Me indigna tener que perder mi tiempo en asignaturas que no tienen temario y en asignaturas en als que nos explican las capas de la atmósfera. Me indigna, pero sobretodo, me avergüenza que muchos pregunten incansablemente dudas porque les parece lo más complejo del mundo.
Me avergüenza y además, me preocupa que estas personas vayan a ser en la vida lo mismo que yo. MAESTROS.

Antes defendía la carrera, defendía cuando alguien me decia que los de magisterio son tontos... Ahora ya no sé que decir. Lo único que me viene a la cabeza es que muchas de estas personas nunca conseguirán aprobar una oposición, dudo que sean capaces de trabajar de esto. Pero como siempre, hay gente con suerte.

Me da pena. Me da pena que después de lo que sufrí, estudié y lloré en segundo de bachiller por conseguir estudiar lo que quería, después de tantísimos agobios y de pasar el peor año de mi vida, después de todo el esfuerzo, ahora me dé cuenta de que la mayoría de gente entró sin esfuerzo alguno. De que desde un ciclo podías entrar sin límites porque justo en mi año olvidaron poner el límite. Me fastidia que muchas personas se quedasen atrás y que tantas otras que deberían haberse quedado atrás consiguiesen entrar. Me indigna, me indigna demasiado...



9.3.12

Invencibles

Y llegó el día en que no pude decir más veces eso de que en ese momento fue cuando me dí cuenta de lo que valías. De pronto, me dí cuenta de que ninguno de esos días fueron especiales. Ninguno de ellos cambiaría nada. Nunca fueron diferentes, únicos ni más inolvidables que el resto. Fueron días, días como cualquier ocho de abril, cualquier miércoles o sábado. Días, como el día de tu cumpleaños o el día del trabajador, días, como cualquier otro día del año. Ni tan siquiera como un 29 de febrero, no... No son días únicos. Ninguno de ellos me hizo realmente ver la suerte que tenía. Ninguno de esos días me hizo quererte más o sentir que todo tenía sentido. No... No fueron los días y tampoco las noches. No fueron las horas o minutos juntos. No fue el ambiente, no fueron los besos ni tampoco los lugares a los que fuimos. Creo que es difícil comprender las cosas que uno no ha vivido o no ha sentido. Por eso sé que tú lo comprenderás al instante. Sé que entiendes cuando te digo que somos diferentes. Lo sé, porque lo sientes como yo. Porque no son los días, meses o años que pasemos juntos. Son los sentimientos, las sensaciones y las emociones. Son cada pensamiento que nos viene a la mente. Son las ideas que tenemos, las veces que sin haberlo planeado pensamos las mismas cosas. No es lo que pasa cuando estamos juntos. Es el saber que aún separados, estamos juntos.


17.2.12

Esfuerzo, dudas y orgullo

Entonces, tras darle muchas vueltas, lo entendió. Entendió que no era afortunada. Que no tenía demasiada suerte. Entendió que no era demasiado exigente, que no tenía que agradecer a nadie, y mucho menos a la suerte el haber llegado donde había llegado. Se dio cuenta de que todo había valido la pena a pesar de todo.

Empezó a comprender que aunque muchos otros estaban donde ella porque habían tenido suerte, no lo merecían como ella. No habían luchado por conseguirlo. No se habían esforzado lo más mínimo... Y, aunque pueda parecer que ellos eran más afortunados y serían más felices, había comprendido, por fin, que no era así. Comprendió que su felicidad estaba ahí gracias a lo orgullosa que se sentía de haber luchado, de haberse esforzado, de haber ido cumpliendo sueños poco a poco. ¿Y qué si por ello lo había pasado mal? ¿Y qué si había tenido que soportar presión, nervios y esfuerzos que otros ni siquiera imaginaban? Ella podía decir bien alto, bien claro y bien fuerte que estaba donde estaba porque lo merecía. 

Y puede que por eso exija tanto a los demás para hacerlos formar parte de sí misma. Sencillamente porque a veces necesitamos recibir lo que damos. Porque cuando tienes lo que necesitas y no te hace falta nada más, no permites que cualquiera forme parte de ti. Pero, sobre todo, porque se había dado cuenta de que no todos los que estaban a su alrededor merecían su cariño, su tiempo, sus palabras y su compañía. 

Y cuando llega el momento de decidir alejarse o no, el miedo invade su cuerpo, su mente y su presencia. El miedo a lo desconocido pero, sobre todo, el miedo a lo que deja atrás. El miedo al fracaso, a la soledad y a la distancia. El miedo al tiempo. El miedo a los kilómetros. Y, una vez más, siente que es diferente, porque su miedo no va más allá. No teme por las personas que se quedan porque sabe que cuando vuelva, seguirán estando. No teme por perder nada, porque sabe que lo que tiene es mucho más fuerte que todo lo demás. No... Ella teme por otras cosas. Duda por motivos diferentes, porque sería demasiado fácil decidir sin dudar primero.

3.2.12

Muchos no lo creen. Dicen que las cosas de normal no suelen ir bien. Puede que la experiencia les haga ver todo con otros ojos, sin embargo, parecen resignados frente a un mundo cojo. Escucho muchas quejas, por parte de todos. Muchos en silencio dudan, sin enfrentarse a sus miedos. Parecen seguros pero sólo es eso. Una fachada  oculta su verdadera mirada y, como protesta, su fuerza brilla por su ausencia. Llegan a creer que la vida es cruel, que lo que tienen lo merecen y que es algo permanente.

En cambio, existe quien es diferente. Pocos entienden sus miradas, sus gestos y pensamientos. Tal vez crean que no ha vivido suficiente, que tiene pájaros en la mente y que, tarde o temprano, sentirá lo que ellos sienten. Puede que tengan razón, pero dudo que cambie de opinión. 

La vida es demasiado corta para aquellos que tenemos grandes planes. Quien se queja y no actúa, acaba mereciendo sus disputas. Quien poco a poco va luchando, conseguirá disolver sus quejas en viejos recuerdos. Nadie dijo que fuese fácil... Pero tampoco dijo nadie que fuese imposible.

Y sí, yo sí creo que puede pasar. Y sí, creo que las cosas pueden salir bien. Y sí, creo que si no lo intentas nunca podrás conseguirlo. Y es obvio que las cosas irán mal, pero cada vez que una cosa sale mal, estás un poco más cerca de conseguir que todo vaya bien. 

De poco sirve tener miedo... si no eres  capaz de enfrentarte a él.

21.11.11

...

El frío empieza a dejarse caer por aquí, me hace pensar en mis proyectos de futuro, no creo que sea tan fácil ni tan bonito como lo veo desde aquí. El frío se convertirá en un compañero de viaje del que no podré separarme y absolutamente todas las cosas que me rodean, cambiarán. Es bastante aterrador, echaré de menos cada minúsculo detalle de mi día a día aquí, pero aún así sigo soñando con ello.

No obstante, no sólo sueño con eso... Muchas otras ilusiones viven en mí, algunas ya llevan mucho tiempo, algunas quiero que duren aún más tiempo, pero otras sencillamente aparecieron del azar, de la casualidad y de la suerte. Me gusta aprender lo nuevo, me gusta ver que lo que hago tiene un sentido, me gusta soñar que todo puede salir bien. Sí... Justamente en un día como hoy es fácil perder la esperanza, pero me hace reafirmarme más en mis ideas y sentirme satisfecha de tenerlas y, sobre todo, afortunada por haber tenido siempre las influencias que he tenido y, especialmente, por mi manía de buscar siempre un segundo significado, de leer entre lineas, esa manía a veces obsesiva por no dejar que nadie me manipule el pensamiento. Sí... Es complicado a veces entenderme. Pero a día de hoy, creo que he escogido un buen camino. Un camino que no será el más fácil, pero que es el que me llevará a sonreír cada día y a sentir que lo que hago sirve para algo más que para comer.

Y pensar que después de tanto sendero recorrido aún vivimos con la misma fuerza, aún llevamos con nosotros esas ganas, ese algo que hace de todo esto algo especial. 


29.5.11

Confianza

De nuevo llega el verano. Parece mentira lo rápido que han pasado los meses en este curso. Pensar que justo hace un año había acabado bachiller. Ya había pasado lo peor... Sólo me quedaba la última prueba, la prueba decisiva. La que me iba a conducir a la vida que hoy estoy viviendo. Por aquel entonces las dudas invadían mi mente. No sabría qué iba a pasar. No sabía si llegaría o me quedaría en el camino. Pero sabía que tenía que luchar por ello y, aunque no sabia si sería capaz de hacerlo, otros se ocupaban de confiar en mí. Ahora, estoy a cuatro días de terminar el primer curso definitivamente. Todo ha ido genial, ha superado completamente todas mis expectativas en todos los sentidos. El miedo a lo desconocido siempre te hace dudar, pero cuando lo desconocido se convierte en una parte de ti, en algo que parece que nunca haya sido un desconocido en tu vida, todo va bien.

Esta año no soy yo quien tiene que pasar la prueba. Es él. Aquel que me animó día tras día y me dio las fuerzas. Aquel que confió en mí en todo momento. El que estaba seguro de que me iría bien. El que siempre tenía un momento para decirme que podría conseguirlo, para decirme que me quería y para prometerme que sería una profe estupenda. Él. Ese que ahora no está muy seguro, el que aún así, sigue teniendo tiempo para hacerme sentir importante cada minuto de mi vida. Pero... ¿Sabes? Yo sí estoy segura. Estoy segura de que puede conseguirlo, y de que será un integrador estupendo. Lo sé. Porque sé que no hay nadie mejor que él. Y porque las cosas aunque cuesten, se acaban consiguiendo. Así que, en estos últimos días, seré él. Tendré la seguridad por él. Me convertiré en lo que él fue para mí el año pasado, aunque... el listón está muy alto...

12.1.11

Palabrería.

Caminaba firmemente entre los párrafos. Se echaba a descansar sobre las oraciones interrogativas y bailaba con las subordinadas. Se detenía en cada palabra observando su belleza y sonreía ante cada punto y seguido. Saltaba cuando llegaba a los a parte, y las mayúsculas le producían temor, pero cuando veía las vocales se sentía tranquilo. Aquellas pequeñas e inocentes vocales. Se fijaba en cada letra, en sus gestos y expresiones. Muchas de ellas se escapaban asustadas dejando un simple "etc" como sustituto, pero otras, en cambio, al verle crecían e iban adjuntando sufijos hasta crear palabras expléndidamente largas y sofisticadas. Cuando llegaba al último punto, se sentaba sobre él, mirando todo lo que había por encima y suspiraba cansado, pero feliz de haberlas visitado.

5.12.10

La suerte de mi vida.

La futura vida tan esperada se convirtió en la nueva vida, y ahora, ya casi es, simplemente, mi vida. Es curioso ver cómo nos adaptamos a cada cambio tan deprisa. Parece que fue ayer cuando me tenían que explicar qué metro tenía que coger y hoy, sabría ir con los ojos cerrados. Parece que fue ayer cuando fui asustada el primer día, y hoy, voy como si llevase yendo toda la vida. Y es algo que me encanta.

Dudé en qué hacer, en qué acabaría haciendo, en si llegaría a hacerlo, en si finalmente habría elegido bien o no, en si se me iba a dar bien, en si me iba a gustar, en si me haría feliz. Ahora esas dudas están muy, muy, muy lejos. Sé que todas las respuestas a eso han sido afirmativas.

Ahora toca estudiar, estudiar mucho, muchísimo. Pero... al fin y al cabo, el año pasado habría dado cualquier cosa por pasarme estas navidades estudiando para estos exámenes.


17.9.10

...

Diferentes. Opuestos. Contradictorios.

Playa y montaña.
Avión y coche.
Alboroto y tranquilidad.
Antisocial y social.
Desorden y orden.
Edificios, coches, deportes/psicología, libros, escribir...

Diferentes. Opuestos. Contradictorios.

Supongo que nos gusta aquello que nos sorprende, que nos despierta esa curiosidad, el porqué te gustan tanto los coches, o como es que tienes esa pasión por las montañas.
Nos gusta lo que admiramos, y yo admiro tu forma de ser con la gente que te rodea y te importa.
Nos gusta discutir sobre nuestras diferencias, contrastar con puntos de vista diferentes.
Pero sobretodo, lo que a mí más me gusta, es ver que entre tanta diferencia hay siempre algún punto igual, es ver que en el fondo, las diferencias acaban por parecer mínimas.
Y que me digas, "mírame", y sea suficiente para entenderlo todo.
Te quiero

14.9.10

Flashback

Valencia. Septiembre 1996.
Llegaba el momento, ahora no había vuelta atrás. Caminábamos hacia el colegio, en la misma dirección que tomábamos para ir a la guardería el año anterior. El colegio era enorme, estaba lleno de gente, muchísimos niños mayores y muchísimos de mi edad. Ella, una niña rubia, con poco pelo, y 3 años de edad, se unía al colegio de los mayores, al cole de sus hermanos, al Raquel Payá. La llevaron a hacer la fila a su clase, los niños parecían conocerse todos entre ellos, corrían, hablaban, gritaban, reían, y, probablemente alguno lloraba. Ella no lloró. Ella se quedó en la fila sin decir nada. No le daba miedo quedarse allí sola, era parecido a estar sola en la guarde, pero no conocía a nadie, y eso le daba mucho miedo. Todos se conocen entre todos, y yo aquí sin conocer a nadie, y sin saber qué decir.

Valencia. Septiembre 2010.
Recuerdo aquel comienzo como si fuese ayer. Muchas cosas se habrán perdido en mi inconsciente, pero ese momento fue clave. Fue uno de los momentos de más miedo. No miedo ante la situación, sino miedo ante la compañía. Sé que desde pequeña he llevado mal eso, el iniciar conversaciones, el coger confianza. Luego no lo parece cuando ya tengo, pero me cuesta cogerla. Hoy, especialmente, me acuerdo de aquel día al saber que experimentaré la misma sensación que hace 14 años. Mañana no será una niña rubia con poco pelo, hoy, seré yo. Una chica de 17 años, ya con su selectividad y todo terminada. Aunque con el mismo miedo que siempre. Pero, eso sí, con muchísimas ganas de superarlo, y de empezar eso por lo que luché todo el año pasado.

8.9.10

Satisfacción.

Dicen que en septiembre la gente viene con muchos propósitos. Igual que cuando se empieza el año nuevo, la gente siempre piensa cosas que hacer: dejar de fumar, apuntarse al gimnasio, estudiar más o ser mejor en su trabajo, encontrar pareja, aprender a hacer algo, apuntarse a clases de baile, ser mejor persona, ser más sociable, hacer dieta... Luego cuando llega el momento de hacerlas algunas se echan atrás. Pero, al fin y al cabo, siempre hace ilusión empezar de nuevo.

Para mi este es un año de empezar de nuevo todo. Empezar una nueva etapa, esa que esperaba y deseaba, esa a la que no sabía si conseguiría llegar, en unos días, empezará. Despues de tanto esperar, imaginar, hablar de ello, esforzarme para conseguirlo, los lloros, los gritos, las valerianas, los abrazos de animo, las discusiones tontas, los nunca lo conseguiré, las noches en vela, con un café y la cama llena de apuntes, el escritorio lleno de apuntes, y un escritorio "postizo" que puse, tambien lleno. Despues de todo eso, al final llegó. Llegó la alegría, aunque también la decepción. No todo fue como deseabamos, no. Algunos dicen que no disfruté el momento, que no me alegré suficiente. Puede. Puede que algunas veces,cuando te llevas una gran alegría, es más importante acompañar a quien no se la lleva.


Pero tras el paso del tiempo, un verano estupendo, y las cosas arregladas más o menos para todos, puedo sentirme feliz. Creo que estoy en la nube que me venía esperando bastante tiempo, ahora me siento bien. Con ganas, muchas ganas de empezar, conocer a toda la gente, aprender muchísimas cosas. Me siento satisfecha de haberlo conseguido. Siento que, por una vez, me lo merezco, aunque quede mal que lo diga yo.
Me gustaría que fuese de otra forma, que fuese igual para muchos otros, pero siento que al final todo va a salir bien. Creo que al final todo el mundo tiene lo que se merece, y, aunque no siempre es cuando toca, a lo mejor las cosas pasan así por algo. cada momento que vivimos nos hace crecer como personas, y cada etapa nos enseña algo nuevo. A veces nos toca pasar por unas etapas, el camino puede hacerse más largo o más corto, pero al final, si no te rindes, acabarás llegando a la meta, y la alegría será inmensa.

Hoy puedo decir que estoy feliz, satisfecha, enamorada, y que llevo todo el día con una sonrisa en la cara, aunque esté muertísima del gimnasio, porque sí, porque yo también tengo propósitos :)

22.6.10

Él no quería nada más.

El sol se dejaba ver poco por allí. Le creían tímido, temeroso, amante de las nubes. Siempre tras ellas, día tras día. Nunca se dejaba ver. Algunas personas incluso fantaseaban y contaban historias inventadas sobre los viejos tiempos. "Hace muchos años nos bañábamos al sol, leíamos al sol y nos divertíamos al sol" Los jóvenes soñaban con verlo y nunca ocurría. Algunos empezaban a creer que no existía. Que, quizá, se tratase de una leyenda, de un mito.

Pero Alfred sabía que era real. No por lo que le habían contado, sino por lo que había leído. Sabía más de astronomía que cualquiera de los adultos de la zona, y estaba completamente seguro de que pronto vendría el esperado sol. Según sus cálculos faltaban sólo dos semanas, tres días y cuarenta y cinco minutos. "Ya veréis, al sol va a salir, lo dicen los libros!" Lo repetía cada momento, a todas las personas, con la ilusión que sólo un niño puede mostrar. Pero le tomaban por loco. "¿Los libros? Los libros sólo cuentan bobadas" "Déjate de chorradas niño!" "Tú no sabes nada de la vida"

El se iba siempre solo, se sentaba en una piedra al lado del río y miraba a lo lejos. Pensaba en que nadie le entendía. En que nunca le iban a creer, peor estaba tan seguro de su predicción que ni le importó lo más mínimo. Estaba acostumbrado. Le tomaban por loco por pasarse los días leyendo y tratando de aprender cosas nuevas. "Chico, disfruta, que cuándo seas mayor ya tendrás tiempo para estudiar. Ponte a jugar a algo con los demás" Creían que no tenía amigos, pero sí los tenía. Dentro de sus libros tenía muchísimos. Tenía dese perros con antifáz hasta abuelos con barbas blancas. Tenía amigos que iban a la playa e incluso algunos que salvaban el mundo. Conocía millones de países diferentes y muchísimas culturas distintas, y no, no se sentía sólo. Le gustaba pasear y escuchar el agua caer de la cascada, tumbarse en el suelo a leer o mirar la naturaleza. Y observaba de lejos a la gente del pueblo lamentarse de una y otra cosa. Le decían que jugase, que se dejase de tonterías, pero él, no veía por allí nadie con quien jugar. Los niños estaban demasiado ocupados en sus casas con sus videoconsolas y eso a él no le gustaba. Él prefería la calle, los libros y la naturaleza, a pesar de que nunca diese el sol, sabía desde hacía cinco meses que el día 16 de este mes saldría y lo esperaba con ansias.

Dormía a la interperie en la terraza de su casa esperando que pasara rápido. Él mantenía la esperanza que todos los jóvenes y niños habían perdido. Allí ya todo estaba gris. La gente se preguntaba si Afred destacaba más por su obsesión con los libros o por su anaranjado cabello entre la oscuridad de la mayoría de habitantes. Él leyó y supo que no pertenecía a ese sitio. El leyó y supo que debería ir al colegio en alguna ciudad con bibliotecas. Pero él estaba allí, rodeado de gente que quería sentir que estaba modernizada, rodeado de gente a la que sólo le interesaba el dinero o la fama. Pero él nunca perdió la esperanza.

Y un buen día, el sol se dejó ver por allí. Sorprendiendo a los aburridos habitantes, dejando caer a algún desmayado por el susto e incluso rescatando viejas cámaras fotográficas que habían sido olvidadas en los cajones y que ese día merecían se utilizadas. Todo el mundo gritaba y saltaba, decían que Alfred era un enviado de Dios, que había predicho ese momentos. que debería dedicarse a adivino, o ir a la gran ciudad, a la universidad, a ser hombre del tiempo de la televisión y vestirse cada noche y cada mañana y cada mediodía de traje.

Pero Alfred se limitó a tumbarse con un libro bajo la cabeza y las piernas cruzadas, mirando al cielo iluminado, sintiéndose simplemente feliz y satisfecho. Deseando simplemente leer y convivir con la naturaleza, que era lo que a él le gustaba. Sin tener que pensar en las aspiraciones que las personas un día pensaron para él. Porque él no quería nada más.

26.5.10

Qué puedo decir...


Empecé con ganas, creía que todo iría genial, tenía fuerzas, pero eso sí, mucho miedo. Al pasar los meses las ganas se iban yendo y las fuerzas se agotaban, el miedo crecía, junto con la presión. Llantos, gritos, malas caras, enfados y rabietas. Ataques y "Jo pero Jo". Pero el no tirar nunca la toalla seguía como lema principal de mi mente. Sabía que podía. Sólo tenía que demostrarlo, o más bien, demostrármelo a mí misma.

Como en todo, había días y días. Algunos sentía que lo tenía todo ganado, que nada me iba a parar, que yo podría con todo. Otros lo habría dejado sin pensarlo si no fuera porque muchas personas me habrían matado. Sobre todo me han aguantado mucho. Me han animado hasta cuando yo les negaba la ayuda. Han creído en mí, y me han cuidado como nunca.

En realidad, el balance general del curso es positivo, un curso para olvidar pero también un curso de reforzar lazos. De unirse a muerte o separarse. De demostrar cosas. Ha sido el curso más intenso, el más malo y de los más buenos. Ha sido como el ying y el yang,

Hoy, puedo decir, que es un día increíblemente feliz. Me siento como nunca. Me siento satisfecha conmigo misma. Llena, tranquila. Me siento capaz, autorrealizada. Me siento libre y noto por dentro una nueva sensación. Ahora sé que vienen dos semanas chungas, pero algo me deja ver que irán genial. Y esta vez, no dudo.

Hoy, puedo decir, que he acabado bachiller y que me siento satisfecha del resultado.

19.4.10

Entonces lo dividí en dos.

El día estaba siendo raro, raro pero alegre, alegre y soleado, soleado y con esa brisa de primavera. Se estaba realmente bien y a pesar de que ella estaba siendo una pesada ambos estaban disfrutando de cada segundo de conversación, estaban riendo de todo, paseaban cogidos de la mano, charlando alegremente sobre cualquier tema absurdo. Y entonces, se sentaron en ese banquito al sol al lado del parque mientras se comían un delicioso palo de chuchería.


-Eh, atento!

-¿qué?

-… La vida es larga!

- jajaja, como un palo, no?

-Puede que la vida sea algo tan simple como un palo de sandía. Uno de esos palos de chuchería tan ricos, verdes cubiertos de pica-pica y rellenos de algo rojo. Esos palos que son más largos que un palo normal. Nuestros favoritos.

Digamos que tú eres el interior rojo del palo, estás cubierto de una coraza verde, que sólo en algunas ocasiones te quitas, cuándo verdaderamente te sientes bien, confiado. Esa coraza es gruesa, y no es mala del todo, ella no te oculta, al contrario, ella es parte de ti, es como tu personalidad, pero ella está por fuera porque lo rojo es más personal, como los sentimientos.
Los puntitos de pica-pica son la gente que te rodea, toda la gente que hay a tú alrededor, vecinos, familiares, compañeros de clase… Y con ese pica-pica pasa lo mismo que con la gente. Tú lo chupas y algunos puntitos desaparecen, entonces sólo quedan lo que serían las personas que te caen bien, las personas con la que tienes algo de relación.
Pero al chupar una vez más el palo, descubres que sólo quedan unos 4 o 5 puntitos de pica-pica, esos que corresponden a la gente verdaderamente importante para ti. Las personas a las que quieres y te quieren y que nunca te dejarán.


-Y tú? Dónde estás entonces?

Cogí la parte roja del interior del palo, le di un pequeño mordisquito y lo dividí en dos.

-Yo estoy ahí, contigo en tu interior, si me dejas… J Yo soy la parte grande, tú la pequeña, por ser más delgado…

Y luego todo se resumió en calcular cómo hacer mi parte más bajita, para hacerlo más realista, una sonrisa, un beso y un rato riéndonos juntos.

9.4.10

Viendo pasar la vida...

Supongo que una vez más tengo que darte la razón en eso de que las cosas hay que pensarlas en el momento, y no con un margen de 8, 9 o 10 años en adelante. Porque es mucho más bonito ver como van pasando las cosas y disfrutar cada segundo, porque como tú bien dices, quien sabe qué pasará en un año o dos... Pero es que ni se sabe qué puede pasar mañana.

Sólo sé que me encantan esos días, esas largas conversaciones, esos paseos y ese salir corriendo de repente. Porque, en realidad, no quiero que nada cambie.

Porque, al fin y al cabo, todo esto viene de una casualidad, y puede que las cosas tengan siempre que surgir de eso.
¿Qué habría pasado si hace dos años y medio un día no hubieses estado tan aburrido como para coger los patines e ir a visitar a tu prima olvidada? Casualidad, destino, suerte... Llámalo como quieras.

29.3.10

Y mirar esa carita y disfrutar de tu sonrisa... :)

Porque momentos especiales cómo esos no se olvidan así como así. Son cosas que se te quedan ahí para siempre, y que cada vez que los pienses te saldrá esa sonrisa, los recuerdos invadirán tu mente y de esa forma te acordarás de que, pase lo que pase, eso nunca se irá de tu mente.

Ver esa cara que se te quedó, de sorpresa, de no entender nada, de no creértelo y no asimilarlo al principio. Esa cara de ¿cómo es posible? y de morirte de ganas de llegar allí. Y una vez allí... esa sonrisa de ilusión, esos nervios, esos ojos brillantes. Y una hora y media de no parar de reír y llorar de risa. Inolvidable. Pero como te dije... me quedo con la carita que se te quedó. (L)




21.3.10

Oh !




Oh !










"Los valencianos somos los únicos capaces de quemar en una noche el trabajo de todo un año..."


Se fue el olorcillo a pólvora, el ruido incansable de los petardos, las mascletàs, los castillos, las multitudes de gente en el centro, en el metro o en cualquier sitio. Se fueron las calles iluminadas, las calles cortadas, las carpas en medio de las calles, las músicas a tope escuchando desde electro hasta los gorilas. Se alejan los churros y los buñuelos, y con todo ello se fue mi voz, que poco a poco va regresando.

Pero sobretodo se va la tranquilidad de no tener que hacer nada más a parte de salir y pasarlo bien, se va... pero volverá. Se acaban unas fallas increíbles, de las mejores. Se han acabado, sí, pero ahora ya no nos las quita nadie.

Y ahora... es cierto que viene la peor parte del año, el final de curso, el agobio, se acerca el selectivo... pero estoy contenta porque cuánto antes llegue, antes acabará. Y alguien me dijo que este tiene que ser mi mejor verano... y creo que tiene razón :)




11.3.10

Libertad.

Se sentó en el suelo sin decir nada, justo sobre el dibujo de una X que había dibujada. Sin saber porqué, se sentó allí, en medio de esa plaza donde había tanta gente caminando en todas direcciones. Unos caminaban deprisa hablando fuertemente por sus móviles, otros hacían fotos a la fuente, o incluso a ella. Otros paseaban tranquilos y enamorados, y tampoco faltaban grupos de amigos riendo y disfrutando del fin de semana soleado. Pero Nerea se limitó a sentarse ahí. De sentó en posición india, llevaba unos pantalones rojos y una camiseta negra que caía por sus brazos dejando al descubierto sus morenos hombros por los que le caía su preciosa melena. Tenía la cabeza baja, en realidad, apenas se daba cuenta de toda la gente que la observaba, sólo se sentía libre, libre por la simple sensación de haberse sentado ahí sin hacer absolutamente nada. De vez en cuando, alzaba la vista y observaba a la gente, había mucha gente que tenía que desviar su camino para no pisarla, en realidad ella estaba molestando, pero no le importaba. Algo le decía que debía sentarse en esa cruz y así lo hizo... Y por alguna extraña razón, fue la primera vez en mucho tiempo que se sintió tan libre...

7.3.10

Hoy, una vez más, te quiero

Ese día nos sentamos en el suelo, al lado de nuestra parada del autobús, en un bordillo en medio de la calle. Tú te tenías que ir, y yo probablemente también tendría cosas que hacer, pero por algún motivo, en vez de dejarte marchar, nos sentamos allí. Era un día cálido, de esos que consideramos perfectos porque podemos llevar manga corta y chaquetilla, en los que no hace ni frío ni calor, y ese solecito cayendo directo hacia nosotros. Recuerdo que nos quedamos hablando durante un buen rato, allí sentados, y nos hicimos fotos para que al cabo de los años viésemos cómo habíamos cambiado juntos. Estábamos muy felices, llenos de ilusión. No se nos iba la sonrisa, y por alguna extraña razón, no nos íbamos de allí, a pesar de que debíamos irnos. Había algo que nos hacia quedarnos allí, abrazados, haciendo el tonto, hablando, haciendo fotos, riéndonos, JUNTOS. Y al fin, cuando la responsabilidad llegó a nuestras mentes, te fuiste, y nos despedimos unas cuarenta y ocho veces con la mano desde la distancia. Y cuando me iba, pensaba en lo bien que lo había pasado a tu lado, y en cuánto te quería.

Hoy, ha pasado el tiempo, y una vez más, he vuelto a casa con esa misma sonrisa, con ese mismo sentimiento, volviendo de ese mismo sitio, mirando atrás una vez más para decirte adiós con la mano. Hoy, una vez más, te quiero.

21.2.10

Un rayo de sol.


A pesar del agobio que conlleva este curso y a pesar de que está acabando conmigo. A pesar de que aún quedan bastantes meses de exámenes, presión, deberes, estudios, madrugones y valerianas. A pesar de que este no ha sido un gran fin de semana, a pesar de todo, hoy hace sol. Y a pesar de que no vaya a poder disfrutarlo, ni vaya a salir a la calle hasta la noche, cuando probablemente hará bastante frío, me alegra.

El viernes vimos la plaza del ayuntamiento ya vallada, preparada para las fallas, y me dio una felicidad increíble. No sólo por las fallas y las vacaciones, sino por el calor, que pronto podremos ir de manga corta sin preocupaciones, el despertar con ese olorcillo a pólvora que siempre anima... El saber que ahí hay una semana de desconectar del instituto, porque es eso, a pesar de que a la vuelta hayan exámenes y otra vez mil cosas, a pesar de que el fin de semana del 20 y 21 ya haya que volver a ponerse al día, habremos pasado al menos 4 días de desconexión.

Veo muy lejano el verano, porque antes de eso viene la gran barrera, la prueba final, el gran salto. La semana más temida. No puedo ver tras ella, la verdad, pero puedo imaginarlo, imagino cómo estaré, serán despedidas y al mismo tiempo será una sensación muy tranquila. Será acabar con todo, y a diferencia de lo que siempre creí, eso me alegrará.

Porque este curso ha conseguido que acaba odiando las semanas interminables. Sólo 45 minutos valen la pena cada mañana, a las 10:35, suena el timbre y se nos ilumina la cara. Es curioso como cada día tengo la misma sonrisa al ver a Eva esperarme en el patio, o en la puerta, o en la escalera. Es curioso que ella tenga la misma sonrisa, o que cuando no la tengamos una de las dos, hagamos todo lo posible por conseguir sacarla. A mí, personalmente eso es lo que me anima cada día. Ella, mi compi. Parece mentira que todo empezara sólo hace un año, habiéndola tenido tan cerca 4 años antes, y sin apenas saludarnos. Qué lejano queda aquel día en acrópolis cuando nos la encontramos y la saludamos simplemente por educación, porque era una chica del instituto... Sólo de pensar que antes no significaba nada para mí, ni yo para ella, me hace darme cuenta de nunca sabes lo que puede pasar.

Fue casualidad, suerte, aunque al principio yo creía que era todo mala suerte. Yo quería tener esa optativa, y me la concedieron, pero no se la concedieron a nadie que conociese lo suficiente y temía sentarme sola y marginada, y además, me habían hecho temer al profesor que a tanta gente suspendía en ética. Llegué y estaba la clase en una U. Eso en parte me alegró, y en parte no, porque no sabía donde ponerme. El primer día me senté en un sitio cualquiera, y al siguiente día me cambié porque allí no pintaba nada. Me puse en ese sitio simplemente por molestar a Antonio, porque por alguna razón, pensé que tenía que hacerlo. A partir de ahí vino esa lucha constante por ponerme en ese sitio, él quería al lado de Eva, y cómo yo era una pesada me dedicaba a ponerme yo al lado de Eva, sólo porque me divertía ver la cara que ponía, y porque me divertía salir de clase corriendo hasta llegar allí. Pero fue el día del cerdo cuando hablé con ella y me dí cuenta de que hacia días que no luchaba por el sitio por molestar, sino porque realmente quería estar ahí, porque esa chica me caía bien. Yo la conocía como esa chica un poco rara que saca buenas notas. Empezamos a conocernos un poco, la chica de psicología, y poco a poco nos dimos cuenta que si yo iba corriendo a la clase no era por quitar el sitio a Antonio, ya que nos habían puesto de dos en dos, sino para llegar antes a esa maravillosa clase. Nos fuimos haciendo compis de psico, y eso fue significando cada vez más. Se fue convirtiendo en lo que es ahora, en esa persona que me anima cada día, a la que siempre tengo algo que contarle, o simplemente, un abrazo que darle. Y se ha convertido en un para siempre. Seremos compis de psico, compis de tratamiento en la peluquería, compis de gimnasio, compis de examen de valenciano, compis de patio, compis de Mallorca, y si todo sale bien, compis de uni. Y SEGURO QUE SALE BIEN.


20.2.10

Amor.

"Los poetas casi siempre describen el amor como un sentimiento que escapa a nuestro control,que vence a la lógica y al sentido común. En mi caso, fue exactamente así. No esperaba enamorarme de ti y dudo mucho que tú tuvieras previsto enamorarte de mí.Pero cuando nos conocimos, ninguno de los dos pudo evitarlo. Nos enamoramos a pesar de nuestras diferencias y, al hacerlo, creamos un sentimiento singular y maravilloso" El cuaderno de Noah.

No, no lo he escrito yo. Hace días que no sé que escribir, supongo que la inspiración me falla, pero creo que ese trocito del libro del cuaderno de Noah debe estar aquí, me encanta.

4.2.10

Me acuerdo del año que terminé el colegio, cuándo iba a pasar a la ESO, empezar el instituto, en un sitio nuevo, desconocido, con gente diferente, profes diferentes, rodeada de gente mayor. Recuerdo que tenía miedo y a la vez, ilusión, era una sensación rara, me daba pena salir del colegio en el que había pasado toda mi vida, habia hecho algunos amigos, y por mi carácter, bastantes enemigos, pero por otro lado tenía muchas ganas de ver cómo era eso, me esperaban 6 años distintos, en ese instituto tan grande, con césped y tan bonito.
Me acuerdo la primera vez que lo vi, fue una sensación de miedo mezclada con mucha curiosidad, y mi mayor miedo era ir en clase con desconocidos. En esa primera reunión de selección de clase mi mayor miedo era que me dijesen a mi la primera y no saber donde ir, o que no me dijesen y no saber qué hacer. Y me acuerdo de que eramos casi todos del cole, y algún nuevo, pero pronto fuimos siendo como de toda la vida todos. No se peude decir que yo me mezclara mucho, pero estaba feliz.
Fueron pasando los años y fueron cambiando mis grupitos, fui separandome de unos, acercancome a otros... aunque la verdad es que nunca he sido muy social. Pero durante esos años conocí gente que realmente me encantó conocer y aunque algunas relaciones estén ya en un hola y adiós, no me arrepiento de nada.

Parece mentira que ya hayan pasado los seis años. Recuerdo ese primer día como si fuese ayer, y ahora me veo con esa misma sensación de hace 7 años, ese miedo al cambio, ilusión, pero mucho mucho miedo, miedo a la incertidumbre de no saber qué será de mi el año que viene o al siguiente. Del instituto me llevo muchas cosas, me llevo personas que han dejado su granito de arena en mi corazón, me llevo recuerdos, profesores admirados y asignaturas que me encantaron, me llevo momentos de reir sin parar y momentos de reflexionar, horas del patio cortas pero intensas y me llevo sobretodo a esas dos personas que pasan este año a mi lado. Me llevo mil sonrisas y mil agobios, pero sé que cuando tenga 6 años más y haya pasado la siguiente fase, lo recordaré con tanto cariño que leeré cada cosa que escribí en estos años, al igual que las cosas que escribo con jsoe daniel, al igual que leeré mi libro de psico y seguiré aprendiendo de él. Me llevo muchas cosas de ese sitio, y en lo que queda de curso aún me llevaré más.

No quiero, no, no puedo acabar aún. No me imagino sin ir alli, sin buscar a mi compi por el pasillo, no. No puedo ni quiero imaginarlo.

Pero quién sabe... el cambio de hace 6 años fue fantástico, así que eso me calma un poco...

25.1.10

No puedo no existe.

Es difícil, pero no imposible.

Es duro, pero no insuperable.

Cuesta, pero no mueres.

Cansa, pero no te derrota.

Agobia, pero no enloquece.

¿Y qué pasa cuando sientes que es imposible e insuperable, que vas a morir porque estás derrotada y que si sigues con esto vas a enloquecer? Entonces, simplemente, cierra los ojos, respira hondo, lávate la cara, vuelve a cerrar los ojos, vuelve a respirar hondo y repite conmigo “PODEMOS”.

23.1.10

Todo lleno de...

···Colores !

Algunas veces, al caminar de la calle yendo a cualquier lugar veo el semáforo rojo y sin pensar, me paro, O lo veo verde y sin pensar, paso. A veces, simplemente voy caminando y veo un coche de color morado y digo, qué bonito. O miro el cielo azul y sonrío al pensar que no tiene pinta de llover. Otras en cambio veo el cielo gris oscuro y sé que es inevitable una tormenta.

Todo, absolutamente TODO lo que nos rodea tiene algún color. Vivimos en un mondo que por suerte, tiene color, no es blanco y negro, ni gris, ni tampoco todo rojo ni rosa, ni azul, ni verde. Cada cosa tiene su color, su tonalidad, y depende de cómo lo mires, o cuánta luz haya te puede parecer distinto.

Al igual que todas y cada una de las cosas que nos pasan en la vida. No todo es bueno o malo. No todo es divertido o aburrido. No, también hay cosas que simplemente están bien, días que no son perfectos pero que no están mal. Discusiones que no son el fin del mundo, y por muchas cosas que te pase, siempre algo le dará color, alegría y un toque de felicidad, porque todo trae su parte buena, absolutamente todo, lo mires como lo mires.

Pero, por el contrario no todo trae su parte mala, ye so es lo que me gusta de la vida. Sí, puedes buscar muchos peros a todo, buscar cada mínimo detalle y decir, oh, que mal. Pero no, no es así, al fin y al cabo, cuando te ríes ganas vida, y si en un día has sonreído, aunque sólo haya sido una vez, aunque hayas estado feliz cinco minutos, ha valido la pena.

Porqué buscar las cosas malas habiendo millones de cosas buenas en las qué pensar? No, si hay una manera de perder el tiempo ineficazmente es pensar en negativo. Porque al fin y al cabo, La vida son los buenos momentos, ya que esos constituyen el verdadero tiempo vivido.




... :)

Un día un huesillo iba por la calle y tenía frio. entonces pensó:
-si hubiese aqui una molla me daría calor...
Al mismo tiempo iba una molla caminando por la calle y decía.
-Me caigo, me levanto, me caigo, me levanto, me tropiezo, jo, q torpe soy, si tubiese huesos podría ser feliz...
Entonces se tropezaron y sin darse cuenta, se convirtieron en uno solo y se fusionaron para toda la vida.

Te amo


14.1.10

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
.Pablo Neruda

...
Ella tenía miedo de muchas cosas, a pesar de que la gente creía que ella era muy valiente. Ella tenía miedo de todo, sobretodo de no ser ella misma. Tal vez por eso siempre intentaba ser diferente a los demás. Ella ansiaba destacar, tener una personalidad definida, ser diferente y sobretodo, ser un ejemplo a seguir para otra gente distinta. Algún día ella consiguió todo eso. La verdad es que su vida era bastante perfecta, pero a ella le faltaba algo. Se sentía mal, incompleta, triste, enfadada. Ella sabía que no tenía motivos, que se estaba autodestruyendo, pero no podía evitarlo. Sin duda, ella era incapaz de cambiar. Probablemente ella se sentía así por su mal genio, por no ser tan perfecta como había querido ser desde pequeña. Pacífica, sí, ella siempre había deseado destacar por ser buena persona y siempre destacó pos lo contrario. Ella no se sentía valorada por la gente que más le impotaba, siempre había alguien que no valoraba nada sus actos, pero un buen día dejó de hacer caso a ese alguien. Al fin y al cabo, alomejor no me conoce lo suficiente. Pero ella misma tampoco se conocía lo suficiente. No se controlaba, no sabía cambiar su mal humor. No, ella no se conocía lo suficientemente bien. Ella era una completa "autodesconocida".

10.1.10

Cosas del día a día

Un día, te agobias y lo ves todo negro, pero pronto llega algo que te hace sonreír de nuevo.
Hoy venía pensando en esas pequeñas cosas que me han echo salir de ese agobio y esa negatividad que tuve durante algunos días de navidad.

No sé cuál fue el determinante, pero sé que alguno de ellos tuvo que ser, probablemente fueron los dos. Por algo son almas gemelas. Sí... Ellos dos, cada uno desde su lado, con sus detalles. Mi compi y mi huesín, los que día tras día me aguantan, me escuchan, me comprenden y me dan tanto cariño. Ellos.
Por la mañana, mi compi, cada abrazo en el pasillo, cada mirada, cada frase de calma o agobio, y sobretodo, cada patio...Sí, sin duda, eso es más que un trofeo. Cada vez que me miras de esa forma, como diciendo... si es que es Miriam, qué le vamos a hacer...? Eres increíble.
Por la tarde él, mi vida, mi amor, con sus besos, sis abrazos, sus tequieros y sus formas de hacerme reir. Ayer, por ejemplo. "Qué quieres que sea: interesante,tonto, apasionado, divertido?" jajajajajajaja Cómo me pude reír en ese momento, con esas voces y esos gestos que hacías. Son esas cosas por las que eres así de especial. Por las que te quiero tanto.

Y hoy estoy feliz.

2.1.10

Hechizo

"Hacía frío, mucho frío. Fuera estaba lloviendo, o quizás nevando. Quien iba a saberlo en aquel momento. Ninguno de los dos íbamos a mirar por esa ventana fría y oscura. Ninguno de nosotros era capaz de interrumpir ese silencio. No, no en esos momentos. Ese momento no podíamos interrumpirlo, ni tan siquiera sabíamos qué decir. Nada sería suficiente, y los dos teníamos miedo de estropearlo, tal vez teníamos miedo de que acabase ya. No, nosotros queríamos estar así siempre. Sin movernos, sin hablar, simplemente tal y como estábamos en ese instante. Oyendo nuestros corazones palpitar al mismo ritmo desordenado y nuestras respiraciones relajadas…"


25.12.09

Queridos Reyes Magos:

Hola, me llamo Miriam, y como cada año os escribo por estas fechas para ver qué tal estais, y para pediros algunas cosas.

Este año me he portado bastante bien, he intentado ser mejor persona, más amistosa, menos enfadada, más pacífica y un poco menos pesada. Tambien este año he intentado cuidar mejor a los que me importan, ser alguien de confianza y confiar más en la gente que lo merece. Tambien he ayudado en casa y he sacado las notas lo mejor que he podido. En definitiva, me he portado bastante bien, aunque como vosotros lo veis todo tambien sabreis que he tenido mis malos días, mis enfados y mis broncas con poco sentido, en algunos momentos he tratado mal a las personas a las que más quiero y por eso pido que me perdoneis. Esas personas sí me han perdonado porque saben como soy, y porque saben, que aunque a veces diga que nunca más quiero ser mejor persona, todo es mentira, porque yo siempre quiero mejorar.

Por todo esto quería pediros algunos regalos. En primer lugar pediré lo más típico... Una casa muy grande con ventanas enormes y vistas a la montaña, el dinero para el carné, una piragua, un apartamento en menorca, y por supuesto, unos cuantos viajes. Pero esto, aunque sea dificil de creer no es ni lo más importante ni lo que más ilusión me haría. Lo más importante que me gustaría pedir es que no cambieis nada de mi vida, bueno, algunas cosas podrían cambiar, pero no quiero que cambie la esencia. Quiero que me dejeis a mis mismos amigos, aunque sean raros, aunque sean diferentes entre ellos y no formen juntos un grupo, no, no quiero que me los cambieis. Quiero seguir teniendoles a todos. Y que sigan siendo como son. Quiero que me ayudeis a entender mejor a los que no entiendo, a aceptar mis diferencias y a quererlas mejor. Quiero que les prohibais estar tristes, quiero que me traigais millones de sonrisas para ellos, y que les robeis todas las lágrimas, rayadas y malas caras. Quiero que os lleveis mis gritos, mis malas respuestas, mis miradas de enfado. A cambio solo pido que me traigais un saquito de paciencia, de cariño y de alegría. Tambien un poco de confianza, para aprender a soltarme más con esa gente con la que no tengo nada de relación y deberia tener al menos un poquito. Tambien os pido por favor que cuideis mucho la barriga de mi huesín, que cuideis a su corazon palpitante y que le traigais más resistencia a los alimentos. Sin olvidarnos de que le traigais algun que otro secuestro. Os pido que traigais mucha psicología para compartir con mi compi, mucha autoestima y mucha autoconfianza para ella. Os pido un año como el pasado, feliz, tranquilo, y rodeada de esas personas. Os pido que os lleveis al Oriente todos los agobios y todas las lágrimas, y que me deis fuerza para llevar este curso, y ánimo para ir al gimnasio y no dejarlo. Os pido que siga tan enamorada como hasta ahora o más si es posible. Os pido, en definitiva, que me ayudeis a seguir bien, con ilusión, con sonrisas, con confianza, con amor, con compañerismo, y sobretodo,seguir siendo yo misma.


Atentamente:
Miriam Jiménez

15.12.09

Miradas complíces

"Entonces fué cuando lo entendí todo. Todo, todo lo que había pensado cuando aún era una niña resultó ser real. Me quedé blanca, o tal vez roja, o incluso amarilla. Cuando ví su reacción no podía creerlo. Todo lo que de pequeña creí se había echo realidad. Y de esa manera tan extraña y violenta. No, no podía ser. Mi mirada asustada se paró en sus ojos, pero me evitaron como quien evita ser atropellado en un cruce sin paso de peatones. Me evitaron y continuaron con lo suyo, y yo me quedé fría, blanca. Estaba asustada, no sabía si feliz o no, porque no sabía si eso era bueno o no. Y de pronto ese silencio. Esas miradas, esas lágrimas. Ahí fue cuando me dí cuenta de todo. Así que era cierto. Todo era verdad. No podía creer lo que estaba pasando por nuestras cabezas en esos momentos."




EL texto me ha salido así de la nada y tenía que escribirlo.

13.12.09

calles mojadas que nos han visto crecer.

Miro a la ventana y veo gris, llúvia, calles mojadas, paraguas, calles desiertas, charcos. Nadie en la calle, nadie en los balcones, nadie en el parque. Todo el mundo en casa, con la calefacción, mantas y deseando que pare de llover. En cambio... nosé, hay algo que me gusta, algo que hace que hoy vaya a salir a la calle, a pesar del frío. A pesar de la llúvia o quizás por la llúvia. y por él. Me vienen imágenes a la mente. Días de lluvia que han sido de lo mejor de mi vida. Como aquel primer paseo bajo la llúvia con tu mano helada cogiendo la mía, esas miradas, esos nervios, esa piel de gallina, esos silencios... y finalmente ese beso. Ese beso que marcó tanto, tanto nuestras vidas. es beso que nos unió, un beso como una promesa, y no hizo falta decir nada, solo ese beso. ese primer beso que yo tanto esperaba pero que me sorprendió tanto. Ese beso fue tan taaan bonito... Y ahora dos años y casi dos meses despues miro por la ventana y veo la misma imagen de aquel día, tal vez un poco más fría, aquel día solo hacia un poquito de frío, pero... Era perfecto.

10.12.09

Somos cada semaforo en rojo con beso incluido...



Una imagen vale más que mil palabras. Un beso vale más que mil imágenes. Una mirada vale más que mil besos. Tú vales más que todo eso. Tú... tú haces que todas esas cosas valgan la pena. Tú haces que valore un beso, una mirada, un tequiero. Tú me has enseñado el significado de estas cosas. Tú... sólo tú haces que yo cada día me levante con una sonrisa y piense que ya queda menos para estar a tu lado...

Cada día más. Para siempre