29.3.10

Y mirar esa carita y disfrutar de tu sonrisa... :)

Porque momentos especiales cómo esos no se olvidan así como así. Son cosas que se te quedan ahí para siempre, y que cada vez que los pienses te saldrá esa sonrisa, los recuerdos invadirán tu mente y de esa forma te acordarás de que, pase lo que pase, eso nunca se irá de tu mente.

Ver esa cara que se te quedó, de sorpresa, de no entender nada, de no creértelo y no asimilarlo al principio. Esa cara de ¿cómo es posible? y de morirte de ganas de llegar allí. Y una vez allí... esa sonrisa de ilusión, esos nervios, esos ojos brillantes. Y una hora y media de no parar de reír y llorar de risa. Inolvidable. Pero como te dije... me quedo con la carita que se te quedó. (L)




21.3.10

Oh !




Oh !










"Los valencianos somos los únicos capaces de quemar en una noche el trabajo de todo un año..."


Se fue el olorcillo a pólvora, el ruido incansable de los petardos, las mascletàs, los castillos, las multitudes de gente en el centro, en el metro o en cualquier sitio. Se fueron las calles iluminadas, las calles cortadas, las carpas en medio de las calles, las músicas a tope escuchando desde electro hasta los gorilas. Se alejan los churros y los buñuelos, y con todo ello se fue mi voz, que poco a poco va regresando.

Pero sobretodo se va la tranquilidad de no tener que hacer nada más a parte de salir y pasarlo bien, se va... pero volverá. Se acaban unas fallas increíbles, de las mejores. Se han acabado, sí, pero ahora ya no nos las quita nadie.

Y ahora... es cierto que viene la peor parte del año, el final de curso, el agobio, se acerca el selectivo... pero estoy contenta porque cuánto antes llegue, antes acabará. Y alguien me dijo que este tiene que ser mi mejor verano... y creo que tiene razón :)




11.3.10

Libertad.

Se sentó en el suelo sin decir nada, justo sobre el dibujo de una X que había dibujada. Sin saber porqué, se sentó allí, en medio de esa plaza donde había tanta gente caminando en todas direcciones. Unos caminaban deprisa hablando fuertemente por sus móviles, otros hacían fotos a la fuente, o incluso a ella. Otros paseaban tranquilos y enamorados, y tampoco faltaban grupos de amigos riendo y disfrutando del fin de semana soleado. Pero Nerea se limitó a sentarse ahí. De sentó en posición india, llevaba unos pantalones rojos y una camiseta negra que caía por sus brazos dejando al descubierto sus morenos hombros por los que le caía su preciosa melena. Tenía la cabeza baja, en realidad, apenas se daba cuenta de toda la gente que la observaba, sólo se sentía libre, libre por la simple sensación de haberse sentado ahí sin hacer absolutamente nada. De vez en cuando, alzaba la vista y observaba a la gente, había mucha gente que tenía que desviar su camino para no pisarla, en realidad ella estaba molestando, pero no le importaba. Algo le decía que debía sentarse en esa cruz y así lo hizo... Y por alguna extraña razón, fue la primera vez en mucho tiempo que se sintió tan libre...

7.3.10

Hoy, una vez más, te quiero

Ese día nos sentamos en el suelo, al lado de nuestra parada del autobús, en un bordillo en medio de la calle. Tú te tenías que ir, y yo probablemente también tendría cosas que hacer, pero por algún motivo, en vez de dejarte marchar, nos sentamos allí. Era un día cálido, de esos que consideramos perfectos porque podemos llevar manga corta y chaquetilla, en los que no hace ni frío ni calor, y ese solecito cayendo directo hacia nosotros. Recuerdo que nos quedamos hablando durante un buen rato, allí sentados, y nos hicimos fotos para que al cabo de los años viésemos cómo habíamos cambiado juntos. Estábamos muy felices, llenos de ilusión. No se nos iba la sonrisa, y por alguna extraña razón, no nos íbamos de allí, a pesar de que debíamos irnos. Había algo que nos hacia quedarnos allí, abrazados, haciendo el tonto, hablando, haciendo fotos, riéndonos, JUNTOS. Y al fin, cuando la responsabilidad llegó a nuestras mentes, te fuiste, y nos despedimos unas cuarenta y ocho veces con la mano desde la distancia. Y cuando me iba, pensaba en lo bien que lo había pasado a tu lado, y en cuánto te quería.

Hoy, ha pasado el tiempo, y una vez más, he vuelto a casa con esa misma sonrisa, con ese mismo sentimiento, volviendo de ese mismo sitio, mirando atrás una vez más para decirte adiós con la mano. Hoy, una vez más, te quiero.