11.3.10
Libertad.
Se sentó en el suelo sin decir nada, justo sobre el dibujo de una X que había dibujada. Sin saber porqué, se sentó allí, en medio de esa plaza donde había tanta gente caminando en todas direcciones. Unos caminaban deprisa hablando fuertemente por sus móviles, otros hacían fotos a la fuente, o incluso a ella. Otros paseaban tranquilos y enamorados, y tampoco faltaban grupos de amigos riendo y disfrutando del fin de semana soleado. Pero Nerea se limitó a sentarse ahí. De sentó en posición india, llevaba unos pantalones rojos y una camiseta negra que caía por sus brazos dejando al descubierto sus morenos hombros por los que le caía su preciosa melena. Tenía la cabeza baja, en realidad, apenas se daba cuenta de toda la gente que la observaba, sólo se sentía libre, libre por la simple sensación de haberse sentado ahí sin hacer absolutamente nada. De vez en cuando, alzaba la vista y observaba a la gente, había mucha gente que tenía que desviar su camino para no pisarla, en realidad ella estaba molestando, pero no le importaba. Algo le decía que debía sentarse en esa cruz y así lo hizo... Y por alguna extraña razón, fue la primera vez en mucho tiempo que se sintió tan libre...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario