29.4.12
Lluvia de otoño
17.9.10
...
Y que me digas, "mírame", y sea suficiente para entenderlo todo.
8.9.10
Satisfacción.
Pero tras el paso del tiempo, un verano estupendo, y las cosas arregladas más o menos para todos, puedo sentirme feliz. Creo que estoy en la nube que me venía esperando bastante tiempo, ahora me siento bien. Con ganas, muchas ganas de empezar, conocer a toda la gente, aprender muchísimas cosas. Me siento satisfecha de haberlo conseguido. Siento que, por una vez, me lo merezco, aunque quede mal que lo diga yo.
Me gustaría que fuese de otra forma, que fuese igual para muchos otros, pero siento que al final todo va a salir bien. Creo que al final todo el mundo tiene lo que se merece, y, aunque no siempre es cuando toca, a lo mejor las cosas pasan así por algo. cada momento que vivimos nos hace crecer como personas, y cada etapa nos enseña algo nuevo. A veces nos toca pasar por unas etapas, el camino puede hacerse más largo o más corto, pero al final, si no te rindes, acabarás llegando a la meta, y la alegría será inmensa.
22.6.10
Él no quería nada más.
19.4.10
Entonces lo dividí en dos.

-Eh, atento!
-¿qué?
-… La vida es larga!
- jajaja, como un palo, no?
-Puede que la vida sea algo tan simple como un palo de sandía. Uno de esos palos de chuchería tan ricos, verdes cubiertos de pica-pica y rellenos de algo rojo. Esos palos que son más largos que un palo normal. Nuestros favoritos.
Digamos que tú eres el interior rojo del palo, estás cubierto de una coraza verde, que sólo en algunas ocasiones te quitas, cuándo verdaderamente te sientes bien, confiado. Esa coraza es gruesa, y no es mala del todo, ella no te oculta, al contrario, ella es parte de ti, es como tu personalidad, pero ella está por fuera porque lo rojo es más personal, como los sentimientos.
Los puntitos de pica-pica son la gente que te rodea, toda la gente que hay a tú alrededor, vecinos, familiares, compañeros de clase… Y con ese pica-pica pasa lo mismo que con la gente. Tú lo chupas y algunos puntitos desaparecen, entonces sólo quedan lo que serían las personas que te caen bien, las personas con la que tienes algo de relación.
Pero al chupar una vez más el palo, descubres que sólo quedan unos 4 o 5 puntitos de pica-pica, esos que corresponden a la gente verdaderamente importante para ti. Las personas a las que quieres y te quieren y que nunca te dejarán.
-Y tú? Dónde estás entonces?
Cogí la parte roja del interior del palo, le di un pequeño mordisquito y lo dividí en dos.
-Yo estoy ahí, contigo en tu interior, si me dejas… J Yo soy la parte grande, tú la pequeña, por ser más delgado…
Y luego todo se resumió en calcular cómo hacer mi parte más bajita, para hacerlo más realista, una sonrisa, un beso y un rato riéndonos juntos.