Es difícil, pero no imposible.
Es duro, pero no insuperable.
Cuesta, pero no mueres.
Cansa, pero no te derrota.
Agobia, pero no enloquece.
¿Y qué pasa cuando sientes que es imposible e insuperable, que vas a morir porque estás derrotada y que si sigues con esto vas a enloquecer? Entonces, simplemente, cierra los ojos, respira hondo, lávate la cara, vuelve a cerrar los ojos, vuelve a respirar hondo y repite conmigo “PODEMOS”.
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