Y como quien no quiere la cosa, nos vimos acabando lo que hace años era un proyecto lejano. Nos vimos leyendo aquellas hojas que parecían lejanas de escribir y nos sentimos llenos. Llenos de vida y de nuevos proyectos, de futuros objetivos cada día un poco más ambiciosos, más definidos, más felices. Y aquellas páginas que sin darnos cuenta habíamos escrito eran aún más apasionantes de lo que en nuestros mejores sueños habíamos imaginado. Aquellos sueños cumplidos, habían superado las expectativas y las dificultades encontradas, por muy duras que aparentasen ser, habían sido sobrepasadas con éxito en su momento.
Así que ahora no quedaba más que soñar. Soñar, soñar, soñar y cumplir cada uno de esos sueños. Los más simples y los más grandes. Los más emocionantes y hasta los insignificantes, porque todo cuenta. Todo influye...
Y aquí seguimos sonriendo. Cada día.
1 comentario:
Hay que luchar siempre por conseguir nuestros sueños!
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